"Amo mi trabajo, pero ..."

Marielle es enfermera, comprometida, profesional y va a trabajar todas las mañanas… con un nudo en el estómago. Joachim es un periodista, apasionado, motivado e inseguro por perder el control sueño. Elsa es una alta gerencia, invertida, eficiente y hará una burn-out mes próximo. Francis es técnico y trabaja en buenas condiciones, por un sueldo cómodo, mientras se queja constantemente de su negocio. ¿Qué tienen en común? No cambiarían de trabajo por nada del mundo, a pesar de ser devorados por el mismo trabajo.

UPor tanto, ¿podría el trabajo florecer y destruir a la persona al mismo tiempo? La hipótesis es plausible, a la vista de estos cuatro casos ficticios, pero representativa de lo que describen muchos empleados en la actualidad. Sin embargo, los investigadores en ciencias del trabajo son impotentes para analizar situaciones tan ambivalentes y, por tanto, ofrecer a las organizaciones medios para prevenir el sufrimiento de estos empleados. Los modelos y teorías disponibles, relevantes para analizar la situaciones profesionales dañinas, muestra aquí sus límites.

Sin embargo, al cruzar estos modelos, podemos identificar cuatro relaciones diferentes en el trabajo: las dos situaciones simples, el bienestar y el malestar en el trabajo; y otras dos situaciones más complejas, que podríamos llamar la relación ambivalente con el trabajo, descrita anteriormente, y el retiro del trabajo. El retiro designa la desvinculación del empleado de un trabajo que, no obstante, se lleva a cabo en buenas condiciones. Podemos pensar, por ejemplo, en la postura de un alumno en su "curioso trabajo" de camarero o mesera. A través de estas cuatro categorías, podemos esperar describir con mayor precisión el "intermedio" que puede durar y amenazar la salud mental de quienes los experimentan.

Esta es una necesidad, en vista de la conclusión del sociólogo Jean-François Dortier, que acaba de publicar un encuesta realizada en diferentes sectores profesionales, Trabajo de guía de supervivencia. Y tenga en cuenta que los franceses aman su trabajo y lo sufren al mismo tiempo.

Una mezcla de elementos positivos y negativos.

Hay muchas investigaciones que intentan comprender el origen de los efectos negativos que provoca el trabajo. Ellos estudian elintensidad de trabajo y autonomía disponible para afrontarlo con éxito, el recompensa que nos quitamos y muchas otras dimensiones. Todos estos factores son potencialmente una fuente de tensión o conflicto, estrés o de sufrimiento.

Así como muchos estudios, por el contrario, han intentado comprender qué puede conducir a amo su trabajo, Para se feliz allí o que puede hacer uno fuente de bienestar. Estudian, por ejemplo, los afectos positivos que obtenemos de nuestro trabajo, el sentimiento de cohesión que sentimos con nuestros compañeros, o el orgullo que asociamos con nuestra actividad.

La mayor parte de esta investigación se basa en teorías de décadas de antigüedad que se cree que son válidas y sólidas. Sin embargo, es difícil movilizarlos para valorar situaciones laborales ambivalentes, las vividas por personas que dicen con toda sinceridad: "Amo mi trabajo, pero ...". La mayoría contienen puntos ciegos, que ignoran situaciones complejas que mezclan elementos positivos y negativos. Sin embargo, esto es lo que experimentan muchas personas, especialmente cuando su profesión es un compromiso, una vocación o una pasión. Esta situación se encuentra típicamente entre artistas, científicos, empleados del sector voluntario y muchas otras profesiones.

Cuando la profesión también es una pasión, la relación con el trabajo puede ser ambivalente. www.rawpixel.com/Unsplash, CC BY

Invertir en trabajo constituye un verdadero recurso psíquico para el individuo, como demuestran numerosos estudios. Pero si esto se hace en condiciones difícil o degradante, como se observa actualmente en muchos sectores profesionales, entonces se vuelve difícil para los investigadores predecir sus efectos sobre la salud. Sin embargo, es necesario.

Entre los modelos útiles para iniciar esta reflexión, citemos los teoría de dos factores, propuesto por el psicólogo estadounidense Frederick Herzberg en la década de 1950. Sostiene que los factores de satisfacción y los de insatisfacción en el trabajo no son los mismos. Si transponemos esta teoría un poco más arriba, en bienestar ya la infelicidad en el trabajo, podemos postular que las razones que nos hacen felices son distintas de las que causan sufrimiento. Por tanto, estas razones pueden coexistir en una misma situación, para un individuo determinado, como sucede con Marielle, Joachim, Elsa y Francis.

Somos felices porque nos invertimos

Probemos ahora con otro enfoque, comenzando por observar modelos que estudian el bienestar en el trabajo. Todos integran la subjetividad del individuo. Así, el bienestar aparece como resultado del compromiso del sujeto con su trabajo, su motivación y no, como muchas veces creemos, la consecuencia de un clima laboral favorable. En otras palabras, todas las teorías dicen que estamos contentos con nuestro trabajo porque invertimos en él, y no al revés, que invertimos en él porque el entorno es agradable.

Para el malestar, esta vez, las teorías parten generalmente de un análisis objetivo de la situación laboral. Ellos "diseccionan" las condiciones en las que el empleado evoluciona a diario. El malestar se describe entonces como el resultado de varios factores, posiblemente calificados por la percepción que el empleado tiene de él. Estos factores pueden o no estar moderados por las capacidades de resistencia individuales (la del empleado) o colectivas (a nivel de un equipo, un departamento, una empresa). En 2011, un informe presentado al gobierno y producido por un colegio de expertos ha enumerado estos factores.

El interés de combinar teorías

En nuestra opinión, pueden coexistir los diferentes modelos de la literatura científica, tanto si se centran en el bienestar como en el malestar en el trabajo. Por tanto, es posible producir una categorización en forma de cuatro relaciones en el trabajo: bienestar, malestar, relación ambivalente y retraimiento. Propusimos esta cuadrícula de lectura en una tesis, defendida en 2015.

Las cuatro posibles relaciones para trabajar. Jean - Yves Ottmann

Es una forma eficaz de abordar el análisis de situaciones laborales complejas, por ejemplo los encontrados por los equipos de investigación. Los empleados acumulan un importante compromiso con el trabajo, motivo de gran satisfacción, a priori dificultades satisfactorias, pero reales ligadas, por ejemplo, a una competencia muy fuerte.

Básicamente, la combinación de varias teorías es necesaria, para las organizaciones, si quieren prevenir riesgos psicosociales ou mejorar la calidad de vida en el trabajo ni en situaciones de blancos ni de negros, donde los empleados están felices e infelices.

Hay que escuchar las dificultades

Hoy en día, faltan datos para evaluar la proporción de la población que se encuentra en una situación de relación ambivalente en el trabajo o de abstinencia. Se deben realizar estudios sobre este tema, así como sobre sus consecuencias para la salud mental de las personas. Porque si esta participación resulta ser significativa, habría una brecha en los programas de prevención actuales.

La ambivalencia de las situaciones vividas por Marielle, Joachim, Elsa, Francis y los demás hace que sus dificultades sean más difíciles de expresar. Sin embargo, estos existen y deben ser escuchados, analizados y tenido en cuenta como tal.

Jean-Yves Ottmann, Investigador en ciencias del trabajo, Universidad Paris Dauphine - PSL

La versión original de este artículo fue publicado en La conversación.

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