El Papa Francisco comparte su visión de lo que debe ser un sacerdote hoy

Con motivo de la inauguración de un coloquio de teólogos sobre el sacerdocio, el Papa Francisco desarrolló en un largo discurso sus reflexiones sobre cómo debe ser la vida de un sacerdote hoy. Destaca su intimidad con el Señor y su cercanía a su obispo, a los demás sacerdotes y sobre todo a las personas “encomendadas a ellos”. 

El jueves 17 de febrero en Roma, el Papa Francisco pronunció un discurso de inauguración de un coloquio de teólogos sobre el sacerdocio en el que se explayó sobre su visión de la figura del sacerdote en nuestro tiempo.

Francisco dijo que estaba "agradecido" de poder compartir sus reflexiones derivadas "de lo que el Señor" "le ha hecho comprender gradualmente durante estos 50 años de sacerdocio y más". Agregó que su discurso se nutrió también del recuerdo de otros sacerdotes “que con su vida y sus testimonios” le mostraron “lo que da forma al rostro del Buen Pastor”.

Porque "el sacerdote, más que recetas o teorías, necesita herramientas concretas para abordar su ministerio, su misión y su vida cotidiana", se centró en cuatro "proximidades", para ofrecer una especie de guía de conducta concreta para los sacerdotes de hoy.

Sin relación con Dios, el ministerio se vuelve estéril

La cercanía más importante para un sacerdote, cree, es su cercanía al Señor, el Santo Padre recuerda que sin esta relación, el ministerio se vuelve “estéril”.

“El sacerdote está invitado sobre todo a cultivar esta cercanía, esta intimidad con Dios. Podrá sacar de esta relación toda la fuerza necesaria para su ministerio. La relación con Dios es, por así decirlo, el injerto que nos mantiene en un vínculo fecundo. Sin una relación seria con el Señor, nuestro ministerio se vuelve estéril. »

Es que cuando esta intimidad con Dios es reducida o incluso inexistente, muchas veces es el origen de una crisis sacerdotal.

“Muchas crisis sacerdotales tienen su origen en una pobre vida de oración, una falta de intimidad con el Señor, una reducción de la vida espiritual a una simple práctica religiosa. »

Francisco distingue en su discurso la vida espiritual de la práctica religiosa al recordar que se puede practicar sin sentirse cerca de Dios.

Obediencia y discernimiento

El Papa Francisco luego vuelve a la importancia de la relación que une a un sacerdote y su obispo. Una relación que no debe ser unilateral y debe combinar constantemente la obediencia y el discernimiento.

“La obediencia es, pues, escuchar la voluntad de Dios, discernida precisamente en la relación. »

“El obispo, sea quien sea, no es un supervisor de escuela, no es un tutor, es un padre, y debe mostrar esta cercanía. El obispo debe tratar de comportarse de esta manera, de lo contrario ahuyentará a los sacerdotes, o solo atraerá a los ambiciosos. El obispo sigue siendo para cada sacerdote y para cada Iglesia particular un vínculo que ayuda a discernir la voluntad de Dios”, subraya.

En concreto, según el pontífice, esto implica que “los sacerdotes oren por los obispos y sepan expresar sus opiniones con respeto, valentía y sinceridad”, mientras que los obispos están llamados a mostrar humildad y “a dejarse ayudar”.

Una invitación a la fraternidad entre los sacerdotes 

La tercera “cercanía” destacada por Francisco invita a la fraternidad entre los sacerdotes. “Jesús se manifiesta donde hay hermanos dispuestos a amarse”, dice.

Este punto sobre la fraternidad entre los sacerdotes es también una oportunidad para evocar la elección del celibato que, para ser vivido con "serenidad", requiere, según Francisco, "relaciones sanas, relaciones de verdadera estima que tienen sus raíces en Cristo".

“Sin amigos y sin oración, el celibato puede convertirse en una carga insoportable y en un contratestimonio de la belleza misma del sacerdocio”, concluye.

“Vivir en estrecha conexión con la vida real”

La última "proximidad" mencionada por el Papa enfatiza el lugar del sacerdote que, según él, "está en medio de la gente, en una relación cercana con la gente".

« Je suis convaincu que, pour comprendre à nouveau l'identité du sacerdoce, il est aujourd'hui important de vivre en rapport étroit avec la vie réelle des gens, à côté d'elle, sans la fuir d'aucune manière » poursuit- Él.

Recuerda que esta cuarta cercanía al pueblo de Dios “invita” y “exige” adoptar el estilo del Señor.

“Un estilo de cercanía, compasión y ternura, que hace posible caminar no como un juez sino como el Buen Samaritano reconociendo las heridas de su pueblo, el sufrimiento vivido en el silencio, la abnegación y el sacrificio de tantos padres y madres para avance de sus familias, y también las consecuencias de la violencia, la corrupción y la indiferencia que intentan silenciar toda esperanza. »

Así, según el pontífice, más que perderse en el debate teológico sobre el sacerdocio, los sacerdotes deben dejarse inspirar por el Señor que "mira con ternura y compasión" y les ofrece, de hecho, "los hitos desde los que pueden reconocer y mantener la vida". el ardor por la misión: cercanía, que es compasiva y tierna, cercanía a Dios, al obispo, a los hermanos sacerdotes y al pueblo a ellos confiado”.

Camille Westphal Perrier

Crédito de la imagen: Shutterstock / Riccardo De Luca – Actualización

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