En Egipto, un obispo de la Iglesia copta ortodoxa denuncia la práctica de la mutilación genital femenina

Si bien la práctica de la mutilación genital femenina sigue siendo una práctica común en muchos países africanos, incluido Egipto, Anba Moussa, obispo de la Iglesia copta ortodoxa, denunció recientemente esta costumbre "que no puede tener ninguna conexión con la Sagrada Escritura y la Doctrina Cristiana". 

Anba Moussa, obispo de la Iglesia copta ortodoxa responsable de coordinar las actividades pastorales para las generaciones más jóvenes, publicado un alegato contra la mutilación genital femenina como parte de un debate público sobre este tema informa laAgencia Fides.

La religiosa recuerda que “La Iglesia copta ortodoxa, así como las demás Iglesias y comunidades eclesiales siempre han rechazado unánimemente la llamada 'circuncisión femenina'”. Agrega que se trata de “una antigua costumbre que no puede tener relación alguna con la Sagrada Escritura y la doctrina cristiana, que reconoce como buena cualquier realidad creada por Dios, y por tanto no puede justificarse con argumentos teológicos, morales o espirituales la eliminación de órganos y miembros del cuerpo humano ”.

"Los genitales, tanto masculinos como femeninos, tienen un papel fundamental en la vida emocional y sexual de hombres y mujeres, orientados según el diseño de la Creación" prosigue el obispo copto que añade que todo intento "de justificar su eliminación o su alteración quirúrgica con argumentos pseudoreligiosos representa también en sí mismo una falta de respeto al amor gratuito con el que Dios creó al hombre y a la mujer". "

Una posición clara adoptada casi dos meses después de que el presidente egipcio Abdel Fattah El-Sisi ratificara las enmiendas al código penal que introducen penas más severas para el delito de mutilación genital femenina.

De acuerdo con noticias árabes, la nueva enmienda establece que "quien realice el procedimiento mediante la extirpación parcial o total de cualquier parte de los genitales externos de una mujer, o inflija daños en sus órganos, será sancionado con prisión de cinco a siete años". Se requerirán diez años de prisión y trabajo forzoso si el procedimiento resulta en la muerte de la persona o si resulta en incapacidad permanente.

Si la intervención la realiza un miembro del personal médico, el culpable también incurrirá en 10 años de prisión, de 15 a 20 años con trabajos forzados si la intervención resulta en la muerte de la víctima. También se prohibirá a los médicos y enfermeras el ejercicio de su profesión por un período de entre tres y cinco años.

Camille Westphal Perrier

© Info Chrétienne - Autorización de reproducción parcial corta seguida de un enlace "Leer más" a esta página.

APOYAR INFORMACIÓN CRISTIANA

Info Chrétienne al ser un servicio de prensa online reconocido por el Ministerio de Cultura, tu donación es deducible de impuestos hasta en un 66%.