Francisco, el papa que no quiso ser papa

La casa llena, bajo el hechizo de esta figura pública tan sencilla y tan humana con un destino extraordinario, aplaudió la película "Papa Francisco". El Sr. Dumont, director del cine de Limoges, saludó la sala y presentó la película, una coproducción hispano-argentina, "El Papa Francisco: un hombre común con un destino extraordinario", rodada en Argentina en locaciones reales.

OCasi de inmediato está bajo el hechizo del padre Jorge, el padre Georges, este sencillo argentino de cálido contacto. Esta película predominantemente documental encuentra su dimensión de “público en general” a través del enfoque en Ana, una atractiva periodista española, que a lo largo de las entrevistas, poco a poco se hace amiga del padre Gorges. Este es el hilo conductor de la película, y su lado “romantizado”, como subrayaron varios espectadores al final de la proyección.

Pero Ana no es solo el papel de apoyo útil en el guión. Interpreta a Elisabetta Piqué, una periodista argentina correspondiente al Vaticano, que desde hace 15 años mantiene una estrecha relación de amistad con el padre George. Escribió el bestseller "Francisco, vida y revolución", que es una de las principales fuentes de inspiración de este largometraje. Tenga en cuenta que fue una de las pocas periodistas que mencionó la posibilidad de su elección al cónclave de 2013.

 Haciendo amistades, Ana conoce mejor la vida de un hombre humilde y atípico que ha dedicado su existencia a las luchas contra la dictadura, la pobreza, las drogas, la esclavitud moderna.

Una película sobre una figura pública de dimensión internacional, un líder religioso de fuerte impacto, unida a un jefe de Estado, además aún vivo, no podía permitirse grandes inexactitudes históricas. Entre los espectadores que pude entrevistar, varios vieron los dos documentales emitidos por France 2 dos días antes. Confirman que el contenido documental de la película es muy correcto.

Buenos Aires-

El arzobispo de Buenos Aires, este jesuita muy cercano a los pobres de las “villas”, tiene una espiritualidad franciscana que encuentra su origen en el libro sobre Francisco de Asís que ofrece su abuela. De ahí su elección de Francisco cuando fue elegido, muy en contra de su voluntad, responsable de la iglesia más grande del mundo.

Un inconveniente: Dario Grandinetti, el actor argentino que encarna su papel, tiene un lado muy inteligente y una cara a menudo seria que lo distingue del Papa Francisco. Lo vemos deleitándose con pasteles varias veces en la película, ¡pero mantiene su forma! Esta diferencia, de hecho, permite una distancia del personaje público que aún está vivo. Las últimas imágenes, archivos de 2013, nos muestran al “verdadero” Papa Francisco, un hombre de rostro y cuerpo redondos, siguiendo al “Buen Papa Juan” (XXIII).

También parece que el lado combativo de este hombre, su compromiso político contra la pobreza y la corrupción no ha sido suficientemente enfatizado.

Por el lado musical, en cambio, es un placer: tango argentino en la apertura, “Missa Criolla” en el final, una pieza de Mozart durante una entrevista, para “desanimar a los curiosos”.

Dejo la conclusión al Papa Francisco:

Me gustaría pasar a la historia como un buen chico que hizo lo mejor que pudo

Elisabeth dugas

© Info Chrétienne - Autorización de reproducción parcial corta seguida de un enlace "Leer más" a esta página.

APOYAR INFORMACIÓN CRISTIANA

Info Chrétienne al ser un servicio de prensa online reconocido por el Ministerio de Cultura, tu donación es deducible de impuestos hasta en un 66%.