La prueba de ADN altera la historia del primer hombre y desafía la teoría de la evolución

Entre 2003 y 2011, después de estudiar una base de datos de ADN de más de 6000 individuos en todo el mundo, los genetistas Wells y luego Cruciani llegaron a la conclusión de que los seres humanos que viven en la Tierra hoy todos descendían de mismo antepasado : un homo sapiens que vivió en el continente africano hace 60 a 000 años. Es apodado "el Adán cromosómico Y" (por el que dio su cromosoma Y a todos los humanos modernos) o más simplemente "el Adán genético".

LLa misma observación podría hacerse para las mujeres de las mitocondrias de las células, por lo que la primera mujer conocida hasta la fecha (es decir, su ancestro común más antiguo) se llama "la Eva mitocondrial". Los científicos están de acuerdo en que los humanos aparecieron por primera vez en la Tierra hace unos 200 años.

No obstante, en 2013, el estudio del ADN de Albert Perry, un hombre de origen afroamericano que vivía en Carolina del Sur, ha llegado a trastocar esta casi certeza del mundo científico. De hecho, el análisis de su ADN revela primero que su cromosoma Y no está ligado al Adam genético, sino que es parte de otra línea más antigua. Este linaje se remonta a 340 años, ¡mucho antes de la supuesta aparición del hombre en la Tierra!

Michael Hummer, genetista, ha una explicación a este descubrimiento extraordinario: una línea "arcaica" habría sobrevivido durante muchos años en lugar de desaparecer como suele ser el caso  admitido, hasta convivir con el homo sapiens. El cruce de estas dos líneas habría permitido la transmisión del cromosoma Y de Albert Perry.

Una tesis apoyada por el descubrimiento reciente, en 2011, de un cráneo primitivo en Iwo Eleru en Níger. Aunque data de hace unos 13 años, los huesos del cráneo exhibían características mucho más primitivas; lo que sugiere una vez más que los descendientes africanos primitivos no se extinguieron para dar a luz al hombre moderno, sino que las dos especies habrían convivido y reproducido.

Estos descubrimientos no son los primeros en cuestionar la teoría de la evolución de Darwin, que aboga por la evolución lineal formada por mutaciones peligrosas y selecciones naturales. De acuerdo a M.-P. Schutzenberger, un famoso matemático aficionado a la ciencia, la evolución tal como la presenta el darwinismo tiene muchos defectos, porque la mera existencia del ADN no es suficiente para explicar la evolución del hombre desde el primate:

“[El darwinismo] es totalmente incapaz de dar una explicación convincente del surgimiento casi simultáneo de los muchos sistemas biológicos que distinguen al hombre de los simios superiores: el bipedalismo […], una mano mucho más hábil, con huellas dactilares que le dan un toque mucho más fino; modificaciones de la faringe que permiten la fonación […]. Es muy extraño que estos dones se hayan desarrollado simultáneamente, para el mayor beneficio de los primates que somos ”.

Los hallazgos del estudio del cromosoma Y de Albert Perry resuenan con el trabajo del Doctor en Genética Georgia Purdom, quien afirmó la existencia de una pareja originaria, ascendente de toda la humanidad, como está escrito en Génesis.

Hasta la fecha, la evolución de los seres vivos está lejos de haber revelado todos sus secretos. La laminina, esta proteína que permite que todas las células se mantengan unidas, es una parte crucial para comprender el desarrollo del cáncer, puede ser parte de la ecuación.

Elodie Crepin

© Info Chrétienne - Autorización de reproducción parcial corta seguida de un enlace "Leer más" a esta página.

APOYAR INFORMACIÓN CRISTIANA

Info Chrétienne al ser un servicio de prensa online reconocido por el Ministerio de Cultura, tu donación es deducible de impuestos hasta en un 66%.